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Qué es una tarjeta de crédito empresarial y cómo elegir la mejor

Tarjeta de crédito empresarial para tu negocio

Por mucho tiempo había pensado que si bien las tarjetas de crédito son una gran herramienta, probablemente tendría que esperar mucho tiempo para elegir una tarjeta de crédito empresarial, o al menos hasta que mi negocio estuviera lo suficientemente posicionado en el mercado. Pero la verdad, es que estaba en la idea incorrecta, en especial porque mi negocio podía disponer ya de un producto como este, aspecto que debes tener en cuenta en el tuyo.

Son muchas las ventajas que ofrece este producto, en especial porque me ayuda a dividir las finanzas personales de las de mi negocio, una de las claves de gestión financiera que debemos tener siempre presente. Sin embargo, dudaba mucho sobre cómo seleccionarla habiendo tantas opciones. Pero esto te lo contaré más adelante si estás dudando sobre cómo elegirla, por ahora te contaré algunas razones para que te decidas a probarla si está dentro de tus posibilidades en este momento.

¿Qué es una tarjeta de crédito empresarial?

Empecemos por lo primero, de qué se trata este producto financiero. Pues bien, es una tarjeta de crédito que está diseñada especialmente para el uso de empresas de distinto tipo, negocios y demás organizaciones. Esto se debe a que cuenta con distintas condiciones y características que no incluyen las tarjetas de crédito para usuarios individuales o generales, además de beneficios pensados para el ámbito empresarial.

Con una tarjeta de crédito empresarial, los emprendedores pueden realizar pagos sin problemas, así como compras y transacciones de acuerdo a sus necesidades. De esta manera, pueden acceder a una línea de crédito, teniendo en cuenta que se trata de un préstamo que más tarde hay que regresar, como una tarjeta de crédito regular.

¿Por qué elegir una tarjeta de crédito empresarial?

Mi opinión sobre este tipo de productos cambió cuando empecé a notar todas las ventajas que tenía utilizar una tarjeta que estuviera totalmente destinada a mi negocio, en especial porque me permitió tener mis cuentas personales distanciadas de las de mi negocio, y en este sentido, tener una mayor claridad sobre mis finanzas.

Además de esto, también permite que tengas liquidez inmediata, que para un negocio resulta ser uno de los mayores salvavidas casi que en cualquier momento de emergencia. La tarjeta de crédito empresarial también te permite registrar los gastos de tu negocio, lo que permite conocer a detalle los lugares a los que va destinado el dinero, así como también a crear un historial crediticio para tu negocio, lo que sin duda puede ayudarnos en el futuro.

¿Cómo elegir la tarjeta de crédito empresarial para tu negocio?

Con un sinfín de productos financieros en el mercado, elegir solo una podría ser abrumador, en especial si no revisamos las condiciones que nos ofrece cada una de ellas. Es por ello que hoy he decidido contarte qué debes tener en cuenta para elegir tu propia tarjeta de crédito empresarial y no fallar en el intento:

Conoce el monto de financiamiento

Aquí es importante partir de que cada entidad bancaria funciona de manera distinta y lo mismo sucede con las condiciones de nuestro negocio, pues debes evaluar cómo se encuentra y cuál es el monto de financiamiento que podrías necesitar. Es necesario que tengas claridad sobre cuánto financiamiento podrías obtener de la tarjeta de crédito empresarial, así como también cuáles son las condiciones de pago que se sujetan a la cuenta.

Compara los intereses

Teniendo en cuenta que no solo cada banco es distinto sino que también cada uno de los productos financieros empresariales que ofrecen también lo es, necesitas conocer muy bien cuál es la tasa de interés que va a regir a tu cuenta y tu tarjeta. En este sentido, es sumamente necesario que conozcas los intereses, también los intereses moratorios y demás condiciones establecidas por el banco.

Revisa los beneficios

A la hora de vender un producto, los bancos sacan a relucir los beneficios, que sin duda son muy atractivos para quien está interesado en adquirir la tarjeta, pero aquí debemos tener mucho cuidado. Muchos de los beneficios que proporcionan estas tarjetas pueden deslumbrarnos y en su lugar, elegir una tarjeta que puede ser perjudicial para nosotros, en especial, si no haremos uso de esos beneficios con la regularidad que nos gustaría. Evalúa cuáles podría aprovechar tu negocio, tu y tu equipo de trabajo para sacarles el mejor provecho.

Establece la fecha para los pagos de manera adecuada

Tener un producto como estos no puede contribuir a un desorden en nuestras finanzas, todo lo contrario, debe ser una herramienta, por ello una buena gestión es determinante. En este punto, es necesario que las fechas que se acuerden para los pagos, sean planeadas en función de los ingresos y el funcionamiento de tu empresa, esto permitirá que no te quedes en los pagos generando una deuda perjudicial para tu negocio. Puedes usar herramientas que te permitan generar pagos automáticos programados, por ejemplo.

Evalúa varias opciones antes

Muchas personas creen que por tener sus cuentas personales en una entidad bancaria determinada, deben también elegir el mismo banco para las finanzas de su emprendimiento y esta no es necesariamente una regla beneficiosa, en especial cuando desconocemos las condiciones y características de los productos. Recuerda que cada banco ofrece productos muy distintos con facilidades, intereses y demás aspectos, distintos de los demás y de las cuentas personales. Revisa y consulta muy bien cada opción para que elijas la que te ofrezca el producto que mejor se adapta a lo que tu negocio necesita. Conoce todo acerca de ellas, desde sus beneficios, hasta sus contras, penalidades y moras.

Lejos de convertirse en un problema, haz que tu tarjeta de crédito empresarial se convierta en tu mejor herramienta aliada con un uso correcto y consciente para evitar problemas. Llevar una buena administración de tu negocio, depende, entre otras cosas, conocer las condiciones y el estado financiero para evaluar cómo podemos mejorar y qué aspectos necesitas priorizar, así que no lo dejes de lado.