Sociedad anónima abierta: Definición, funcionamiento y pasos para constituirla

¿Qué es una sociedad anónima abierta?

Procede de la sociedad anónima como una de sus dos modalidades, donde, particularmente la sociedad anónima abierta, consiste en un tipo que, para su constitución, requiere de varios accionistas que harán parte de la sociedad y que participan en ella de acuerdo a las acciones, las cuales entran a cotizar dentro del mercado de valores. Es así que este tipo de sociedad permite la circulación de un capital mucho más amplio en el que se expanden sus posibilidades comerciales y económicas. 

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Es así que la sociedad anónima abierta emite la facultad jurídica y permite el inicio de actividades mercantiles donde el patrimonio es conformado por un grupo de accionistas. Le es posible realizar ofertas públicas de acuerdo a sus acciones. 

Características de una sociedad anónima abierta

Uno de los objetivos de este tipo de sociedad radica en el ahorro público, ya sea para la búsqueda de financiamiento o bien la para la constitución de la misma sociedad. Existen tres casos particulares en los que se desenvuelve, estos son: 

Emisión de acciones en la bolsa de valores: se refiere al caso en el que la sociedad emite su valor en el interior de la bolsa de valores, esto, con el objetivo de encontrar financiamiento de acuerdo a la compra de acciones.

Constitución por suscripción pública: para este caso, la empresa recurre al método de suscripción pública en el que busca poder adjuntar su capital fundacional. De esta manera, en el proceso ejercen su participación los fiduciarios pero también los promotores. 

Emisión pública de acciones: aquí, la sociedad queda definida en el marco de su objetivo principal con el fin de aumentar el capital social. Esto permite que, en el proceso, los accionistas que no deseen adquirir acciones, puedan cederlas y permitir que puedan ser compradas por otros accionistas o bien por el público general, especialmente. En este caso, una sociedad anónima cerrada que proceda con esta modalidad, pasaría a ser una sociedad anónima abierta. 

En cuanto a la organización de la sociedad, esta cuenta con una serie de órganos conformado por una junta general de accionistas en la que están presentes socios y accionistas. También cuenta con una gerencia general que es nombrada a partir de la junta de accionistas, la cual es constituida por socios y no socios. Algunas empresas cuentan con un directorio nombrado por la junta general de accionistas con un mínimo de tres integrantes. 

Responsabilidad de una empresa con sociedad anónima abierta: en esta modalidad, el patrimonio es formado por los accionistas, es así que se hace frente con ello a las deudas adquiridas por la sociedad hasta que estas alcancen el límite de los aportes que cada uno de los socios o accionistas haya realizado. 

Capital social: aunque si bien el valor puede variar de acuerdo al lugar de ubicación, en la mayoría de los casos se aplica un porcentaje del 35% de este, el cual pertenece a los accionistas de la sociedad. Sin embargo, en otros países no existe un monto mínimo establecido que se requiera para la constitución de la empresa. 

El capital social será dividido en acciones, las cuales pueden ser aportadas por los socios en forma de dinero en efectivo o bienes que pasen a ser valorados por un experto. 

Socios: cada uno de los titulares de esta sociedad puede adquirir la facultad de acuerdo a su aporte en el capital social. Este aporte se realiza a través de la compra de títulos o bien la compra de acciones. En cuanto al número determinado de socios, este puede variar de acuerdo al país en el que funcione, en muchos casos logra alcanzar cerca de 200 socios. 

Requisitos: en primer lugar, es necesario que la sociedad cuente con la validación de las superintendencias, dado que es una modalidad que está participando dentro de la Bolsa de Valores y por ello su regulación implica procesos más complejos que en otros casos. 

Acciones: como mencionamos, son estas las que consolidan el patrimonio de la sociedad, de tal forma que son las acciones las que reflejan directamente el porcentaje de propiedad. En las sociedades anónimas abiertas, las acciones pasan a ser el instrumento de inversión, las cuales con el tiempo se van rentabilizando de acuerdo al movimiento que vayan teniendo en el mercado. 

Las acciones pueden organizarse en dos clases, ordinarias y preferentes. Las acciones ordinarias permiten que los dueños tengan acceso a derechos de manera indefinida, mientras que las acciones preferentes proporcionan privilegios a los dividendos, lo que determina la participación del accionista en otras áreas de la sociedad con un plazo definido. 

Pasos para crear una sociedad anónima abierta

Pasos para crear una sociedad anónima abierta

La constitución de la sociedad requiere de la Ley General de Sociedades, dado que en ella se establecen una serie de parámetros que determinan el proceso que se debe seguir para su consolidación. Aunque los requisitos pueden variar, algunos rasgos generales constan de contar con la cantidad de socios mínima para iniciar, una oferta pública de acciones, tener más del 35% del capital social aportado por accionistas, entre otros. 

Posteriormente, deben conformarse los órganos administrativos y los equipos de funcionamiento para la gestión de la empresa, seguido de la obtención de los permisos: 

Registro: para ello se requiere del Régimen Tributario de acuerdo a la actividad o el objeto social al que se dedique la empresa. Esta puede tener cabida dentro del Régimen General, el Régimen Tributario del Impuesto de Renta o bien al Régimen Especial. Luego de esto se procede con el registro de las acciones, las cuales deben quedar dentro del Registro de Mercado de Valores. 

Minuta. en este documento se encuentra el objetivo de la sociedad, el fin por el cual se busca la constitución. A menudo se conoce como la minuta de constitución y en ella incluiremos información base de la empresa, como por ejemplo el tipo de sociedad que se va a consolidar, la información relacionada con los accionistas o los socios, el valor de los aportes realizados, los estatutos que deben ser consensuados por todos los órganos y el capital social determinando la forma en la que se conformará. 

Ventajas de una sociedad anónima abierta

Al ser una sociedad abierta, los socios están en la posición de poder comercializar sus acciones, lo que permite la apertura de nuevos espacios económicos que, además, le facilitan a la empresa poder continuar con las cotizaciones en la bolsa y el movimiento del capital. 

Una sociedad anónima abierta cuenta con muchas más posibilidades a la hora de obtener  beneficios en el área financiera, pues puede acceder a créditos, leasing, entre otros elementos fundamentales para sus procesos comerciales. Además de esto, la sociedad puede adquirir capital de un número muy amplio de personas que aporten a él, de forma que esto no tenga que incidir en su reconocimiento de características personales o involucrarse directamente, lo que facilita mucho más su aporte. 

Ahora que tienes un panorama general de la sociedad anónima abierta, si estás planeando consolidarla, lo mejor será consultar con un experto para iniciar el proceso de manera adecuada y de acuerdo a los reglamentos actualizados que funcionen en tu lugar de ubicación.